14.06.2015 09:17 - in: El equipo S

    La película de la temporada: ¡un comienzo fulminante!

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    Chievo, Udinese, Malmoe, Milan, Cesena, Atalanta: seis victorias en los seis primeros partidos. Nada mal para empezar la temporada

    “Bienvenida de vuelta, Signora! Te habíamos echado de menos durante tres meses y medio”, escribíamos el 30 de agosto de 2014, fecha en la que comenzó de manera oficial nuestra temporada.

    Con esas seis victorias, sumamos 15 puntos en el campeonato y 3 en Champions League. No podía empezar mejor la Juventus de Massimiliano Allegri una temporada que, empezamos a repasar ayer aquí, y que finalizó –como es bien sabido- con el triunfo del cuarto Tricolor consecutivo, siendo el primer club que consigue ese logro dos veces (la primera fue entre 1930 y 1935 en el ‘Quinquennio d’Oro’).

    Allegri sabía que para ganar el cuarto título habría que mejorar lo hecho anteriormente y entró en el club de puntillas, exhibiendo dos de las cualidades que le serán reconocidas durante la temporada: paciencia y serenidad. El técnico aprovechó la herencia de Conte y durante los 10 primeros partidos siguió jugando con la defensa de tres centrales, un sistema con el que jugará 17 partidos de campeonato en total.
     


    Con este sistema, el equipo dejó su puerta imbatida durante las cinco primeras jornadas, recibiendo el primer gol en la jornada 6 contra la Roma. Al final de la temporada, esa racha sin encajar gol (481 minutos) será la más larga de la temporada.

    Como se puede ver en el grafismo, la defensa de cuatro – utilizada a partir del 7-0 al Parma – permitió a la Juventus ser más incisiva en ataque (2.2 goles por partido ante 1.5), pero sin mejorar el porcentaje de victorias.


    DEBUT EN EL BENTEGODI

    Fue una Juventus concreta y espectacular la que derrotó a domicilio al Chievo con el jovencísimo Coman como sorpresa en la alineación junto a Tévez en ataque.

     

     

    La elección funcionó y los bianconeri volvieron de Verona – donde también cerrará el campeonato muchos meses después – con los tres primeros puntos de la temporada aunque el 0-1 (gol de Biraghi en propia puerta tras cabezazo de Cáceres) se le quedó algo corto a la Signora que remató en 21 ocasiones ante la portería de Bardi frente a los 5 disparos locales. En Verona, prácticamente sólo jugó un equipo: 687 pases (84% acertados) y una posesión del 74% evidencian lo que fue aquel Chievo-Juve más allá del resultado final.

     

     

    LA PRIMERA OVACIÓN DEL JSTADIUM
    En la segunda jornada llegó el debut en casa ante el Udinese: un gol en cada parte de Tévez y Marchisio, tras un monólogo en la primera parte y la seguridad para controlar el choque tras la reanudación cuando el rival se mostró peligroso. Empezaron a verse correcciones tácticas de Allegri sobre el 3-5-2 durante el partido.

    Si contra el Chievo había sido titular Coman y había debutado Maxi Pereyra, contra el Udinese de Stramaccioni debutó como bianconero Morata, que se había lesionado en uno de sus primeros entrenamientos de pretemporada. Como hoy sabemos, Álvaro sería un jugador decisivo en la temporada bianconera.   




    Pese al 2-0 final, como el gran perfeccionista que es, el mister declaró tras el partido que la Juve podía y debía hacerlo mejor. Los hechos le darían la razón.

     


    BUEN DEBUT EN CHAMPIONS

    Llegó el momento de debutar en Champions. Enfrente, el Malmoe, equipo campeón de Suecia en un grupo en que estaban tres vencedores de sus competiciones nacionales (el Atlético de Madrid en España y el Olympiacos en Grecia).

    El enfrentamiento entre la Juve y el equipo de Hareide fue el primero oficial: el Malmoe era el primer equipo sueco que entra en la fase de grupos desde el Helsingborgs IF en la 2000/01. Finalista de la Copa de Europa en 1979, no participaba en el torneo desde la 1990/91. Una pena que su retorno a Champions coincidiera con una noche de gracia del Apache.

    La línea de tres en defensa se mantuvo. Sin Barzagli, que volvería sólo en la segunda parte del campeonato, Cáceres entró por delante de Ogbonna, mientras en el mediocampo jugaron juntos Asamoah, Evra y Lichtsteiner, con Llorente-Tévez en ataque.

    “Nada de cálculos”, había dicho Allegri en la víspera. “Ahora el primer objetivo es pasar de ronda. La plantilla es suficientemente amplia como para competir en todos los frentes y está demostrado por el buen rendimiento de los nuevos fichajes el sábado. Esto me permitirá gestionar las energías durante la temporada. El objetivo es conseguir que todos los jugadores afronten cada partido al mismo nivel competitivo”.

    Nuestros hombres fueron competitivos, sin duda, y en el segundo tiempo batieron a los suecos gracias a dos goles de Carlitos.

     

     

     

    Debut en Champions y victoria: una tendencia positiva que se mantendría #FinoAllaFinale contra el Barcelona

     

     

     

    RETORNO A SAN SIRO PARA ALLEGRI

    El equipo siguió creciendo en juego y confianza. El calendario quiso que el técnico volviera a San Siro en la tercera jornada, contra un Milan renovado y pleno de confianza (solo en la temporada 1955/56 los rossoneri habían anotado más goles tras dos jornadas, 9).

    Batirles no fue tarea fácil, pero la Juve lo consiguió también este año. Otra ‘Grande Bellezza’, otra vez Carlitos. En el mediocampo debutó Pereyra como mediapunta titular, y sin Pirlo el Principino jugó otro gran partido.

     

     

     

    Además, “no se gana en San Siro dos años sin ser un grupo de fenómenos. La Juve lo es, sin duda”. Para ganar al Milan se necesita paciencia, lucidez y efectividad, cualidades mostradas en la Scala del fútbol el pasado 20 de septiembre.

     

     

    Cuatro partidos oficiales y otras tantas victorias, seis goles realizados y ninguno encajado. El inicio de temporada de la Juve era extraordinario y quizás, la cifra más importante era la de la portería imbatida. Una cifra en la que hay que profundizar, porque los bianconeri no sólo no habían encajado goles hasta ahora sino que habían concedido poquísimas ocasiones. Mérito de una organización de equipo consolidada y de defensas impecables. Como Leonardo Bonucci, absolutamente perfecto en defensa, pero también en la creación de juego, cambiando las tareas de juego respecto al año pasado. “Ahora limito los pases en profundidad y me apoyo más en Marchisio o en el mediocampista más cercano, pero cuando puedo tomo responsabilidad”, explicó el central tras el pitido final.

     

    EL CESENA VISITA EL JSTADIUM

    Pasaron pocos días y llegó la 21ª victoria consecutiva en casa, contra el Cesena que ya se había enfrentado a la Juve en un amistoso en una calurosa noche de verano. La estadística estaba de nuestra parte antes de jugar: la Signora había ganado 4 de los últimos 5 partidos de campeonato contra los romagnoli y estaba invicta en los últimos 11.

    El partido contra el Cesena, primer duelo directo en Serie A entre Allegri y Bisoli, supuso el retorno del Guerrero Vidal, cuyos dos goles abrieron el fortín dispuesto por el técnico rival, y asistió al Expreso Suizo, que puso la guinda.

     

     

    Las cifras del partido dijeron: 27 tiros de los bianconeri, solo 1 del Cesena; 13 tiros a puerta (10 desde dentro del área), posesión de balón del 73,2% y 661 pases frente a los 244 romagnoli. Fue titular Giovinco, que en diciembre dejaría Vinovo para trasladarse a Toronto.

     

    TRÍO DE ASES EN BÉRGAMO

    En el Atalanta-Juve, la Signora consiguió una triple buena noticia: el Apache hizo un doblete, Buffon paró un penalti a Denis y Morata enamoró a sus nuevos aficionados con su primer gol de la temporada. Que la plantilla de la Juve era de primer nivel lo demostró el tercer gol, confeccionado por dos recién entrados: Pereyra centra y Morata cabecea, dando el golpe letal al equipo de Colantuono, que no dejó un minuto de competir con la misma intensidad durante todo el partido.

     

     

    Tras la visita a Bérgamo, la Juventus había ganado los últimos 12 partidos de campeonato (sin encajar goles en los ocho últimos), igualando su mejor racha de triunfos en Serie A. Desde la 1998/99, un equipo no mantenía la portería imbatida en los cinco primeros partidos: fue el Parma, donde jugaba precisamente Gianluigi Buffon, que cerró el torneo con dos penaltis parados (como en la 2002/03) y mantuvo la portería imbatida 18 veces (récord en una temporada).

    Las cifras certificaron de nuevo el dominio bianconero: 16 tiros frente a 10, 7 a 1 en tiros a puerta y 80% de pases realizados.

    La mejor forma de llegar al duelo directo…

     

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