29.10.2014 23:33 - in: El equipo S

    Qué decepción en Marassi

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    La Juve jugó un esforzado partido contra el Genoa, dominando y creando más de una ocasión. Buffon, en su partido 500 como bianconero, no sufrió, salvo a 30 segundos del final, con un gol decisivo de Antonini

    Es muy difícil describir un partido como el de Génova. Porque al final todo pasa a un segundo plano ante un único instante, que parecía insignificante y se reveló decisivo: el que, cuando el partido parecía cerrado con empate, con cierta decepción de una Juve que había merecido el triunfo, puso en los pies de Antonini el balón decisivo a 30 segundos del final. Ante una jugada así, se olvida todo, como si el partido no se hubiera jugado.

    Pero hay que hacer un esfuerzo y contar lo que pasó antes para entender cómo los bianconeri han vuelto a casa sin puntos, pero no derrotados. El partido presentó algunos hechos interesantes, comenzando por la ovación de todo el estadio para el mito, Buffon, que cumplió 500 partidos con la Juve. Enfrente, además del heredero Perin, estaba Mandragora, capitán de la Primavera rossoblù y debutante en Serie A. El choque generacional estaba claro: por un lado el juego y maduro, construido con posesión de balón y calidad; por el otro, el esfuerzo y la frescura atlética como base. Como siempre, los rossoblù encontraron en Marassi energías extra y los bianconeri, más que en ningún otro partido, tuvieron que acelerar la creación. Sería exagerado decir que sufrieron el ritmo de los locales, porque los campeones de Italia también lucen agresividad, pero la presión feroz rival obligó a acelerar las acciones, en detrimento de la precisión.

    Con el balón controlado, llega la emoción, como el que sirve Pogba a Tévez en el 22', cuyo tiro cruzado y potente es desviado por Perin, que se confirma como un portero de gran futuro. Tres minutos después aparece Llorente, que recoge un pase de Asamoah, defiende el balón, se gira y golpea el palo. Lo intentó también Pogba, liberándose con fuerza y disparando con furia desde fuera del área, muy desviado. A medida que pasan los minutos el Genoa baja el nivel físico y la Juve marca los tiempos del juego, tomando posesión del campo rival.

    El descanso espolea a los ligures, que comienzan la segunda parte con la actitud de los primeros minutos. Las jugadas vuelven a ser confusas y en casos así las jugadas a balón parado pueden ser decisivas. La Juve casi lo consigue con un córner de Tévez cabeceado por Bonucci, cerca de la escuadra. El defensa, como contra el Palermo, jugó como central derecho, dejando a Ogbonna en el medio y repartiéndose las tareas de creación con Marchisio. Iniciar la jugada, sin embargo, por las condiciones del campo y los méritos del Genoa, no es fácil.

    Buffon no tiene que mancharse los guantes, salvo en el 18' cuando desvía por encima del larguero un tiro lejano de Marchese. Pero Allegri no quiere tomar riesgos y cambia a Llorente por Morata, que, apenas entrado, habilita a Tévez en la frontal. Pero el terreno de juego es el mejor aliado rossoblù en esta caso, ya que un mal bote traiciona al Apache, que falla.

    En el 25', la ocasión más clara: córner para la Juve, la defensa del Genoa despeja, pero en la frontal está Lichtsteiner, que golpea hacia delante. Ogbonna está completamente solo en el área, su vaselina supera a Perin pero golpea de lleno en el larguero.

    A diez minutos del final Pereyra sustituye a Vidal y la Juve aumenta la presión. Morata recorre sesenta metros con el balón pegado al pie, escorándose a la izquierda y permitiendo a Perin achicar al primer palo. El duelo entre ambos se repite en el 43', cuando Tévez asiste al español de tacón y el portero del Genoa desvía el tiro de Morata por encima del larguero, con una proeza digna de Buffon.

    Con todo esto sería suficiente hablar de injusticia, pero no es nada en comparación a lo que ocurre en los últimos segundos de partido: el Genoa ataca, pero más que por propia convicción, por alejar a la Juventus de su área. Y el balón golpeado hacia Matri, entrado en el 42', parece lanzado con esa intención. El ex bianconero está marcado y no puede tirar, pero, cayéndose, consigue tocarla hacia el centro del área, superando a Buffon y asistiendo a un incrédulo Antonini, que se encuentro de frente a la portería vacía y anota un gol increíble. Simplemente clamoroso.

    GENOA-JUVENTUS 1-0

    GOLES: Antonini 49' st

    GENOA
    Perin; De Maio, Burdisso, Marchese; Rosi (36' st Antonini), Mandragora (24' st Kucka), Greco, Bertolacci, Antonelli; Perotti, Pinilla (42' st Matri)
    A disposición: Lamanna, Sommariva, Roncaglia, Izzo, Edenilson, Mussis, Lestienne, Iago.
    Entrenador: Gasperini

    JUVENTUS
    Buffon; Bonucci, Ogbonna, Chiellini; Lichtsteiner, Vidal (34' st Pereyra), Marchisio, Pogba, Asamoah; Tevez, Llorente (20' st Morata)
    A disposición: Storari, Rubinho, Marrone, Romulo Mattiello, Padoin, Pirlo, Coman, Giovinco
    Entrenador: Allegri

    ÁRBITRO: Mazzoleni
    ASISTENTES: Mangnelli, Posado
    CUARTO ÁRBITRO: Galloni
    JUECES DE ÁREA: Rizzoli, Baracani

    AMONESTADOS: 16' pt Ogbonna, 44' pt Vidal, 13' st Chiellini, 28' st Greco, 43' st De Maio, 47' st Lichtsteiner

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