Boniperti Addio

Adiós, Boniperti

SHARE
Adiós, Boniperti
Adiós, Boniperti
Adiós, Boniperti

La noticia que nunca queríamos darles.

Hoy, 18 de junio de 2021, despedimos a Giampiero Boniperti, quien falleció en Turín a los 92 años.

Lo que sentimos ahora no nos impide recordar todo lo que nuestro presidente fue para la vida de la Juventus.

Una figura indeleble, quien siempre estará en la memoria, porque cuando expresas un pensamiento y eso se transforma en el ADN del club al que dedicaste tu vida, significa que tu carácter se transformó en una forma de ser. Para siempre.

UNA LEYENDA INMENSA

Giampiero Boniperti fue un campeón que ayudó a que los fans de la Juventus olviden la guerra ("con su calidez y la clase que demostró, además de brindar rayos de esperanza para el futuro después de la guerra, escribió Hurrà Juventus en 1966), y su currículum lo conocen todos. Incluso los más pequeños.

Durante la primavera de 1946, con 18 años, Boniperti dejó Barengo (donde nació en 1928) y fue rumbo a Turín. Fue un pionero del fútbol, un romántico.

"Estaba emocionado con los colores de los Bianconeri y quería ser jugador de la Juventus", cuenta el primer perfil suyo de la revista Bianconera. Un joven que desarrollaría un gran camino. Casi un año después, en marzo de 1947, Boniperti debutaría en el primer equipo contra el Milan, en una campaña que la Juve finalizaría segunda por detrás del Torino. El año siguiente Vittorio Pozzo le daría la casaca de los Azzurri contra Austria en Viena, en donde comenzó a destacarse como un extremo de clase mundial, y luego más centrado en una posición en la que además de la Rimet Cup (1950) junto a Muccinelli, también destacaría en la Juve en los años 50. Esos fueron los años de tres nombres: Boniperti, Charles, Sívori. Tres íconos, no había otra forma de definirlos.

Convirtió un doblete en Wembley en el partido entre Inglaterra y Resto de Europa (único italiano junto a figuras como Nordahl, Vukas, Kubala, Zebec). Boniperti era un goleador puro con un remate poderoso.

Fue goleador de la Serie A en 1947/48, con apenas 20 años y 27 dianas. Fue el anticipo del primero de sus cinco Scudetti con la casaca blanca y negra.

Fue un jugador refinado y letal. Había un acuerdo entre él y la pelota. Una vez, Boniperti confesó: "Cuando era más joven, el ancho del arco siempre me pareció más grande, y los goles llegaban uno detrás del otro. Pateaba y era gol, y a medida que me hice adulto me convertí en un jugador más completo, y siempre quería convertir goles con mucha potencia, con remates que hacían desaparecer la pelota luego del impacto.”

Prefería ser la inspiración del juego, junto al elemento básico, parte de un mecanismo en movimiento. Estaba libre de asuntos personales, algo que también iba a demostrar más adelante cuando debió manejar la Juventus.

Su etapa como jugador finalizó en 1961, como campeón de Italia, con 179 goles. Tenía 33 años, y colgó los botines con una ceremonia simple: "Muchachos, lo dejaré". Un temperamento inflexible de un caballero extrovertido dentro del campo.

PRESIDENTE DE LA JUVE EUROPEA

En julio de 1971 comenzó una segunda era de Boniperti en la Juve, esta vez como presidente. Bajo su tutela, la Juve conquistó logró sobresalir en Europa y el resto del mundo. Se ganaron Scudetti, claro, pero por sobre todo estuvieron la Copa Continental y la Intercontinental. En total, 16 títulos que hicieron de la Juve el único equipo que había ganado todas las competencias de la UEFA.

Manejaba todo sonriendo y con prudencia. Fue el creador de "una cultura colectiva, dentro y fuera del campo, hecha de profesionalismo, trabajo duro y sacrificio, sin divas. Fue una Juve de trabajo duro y sacrificio", describía Hurrà Juventus en 1980. La simpleza de la Juve se hizo a semejanza de su presidente. Una Juve no solo emparentada con la simpleza, sino con el triunfo.

En los últimos años se mantenía cerca de la Vecchia Signora. Quizás uno de los momentos más recordados fue en la inauguración del estadio el 8 de septiembre de 2011, cuando fue rumbo al banco desde el centro del campo, junto a otra leyenda del club, Del Piero, único capaz de convertir más goles que él.

En esa ocasión decidió recordar su primer encuentro con la Juventus, asegurando lo siguiente:

"Mi vida en la Juventus comenzó el 4 de junio de 1946, y luego de 65 años estoy aquí para abrazarlos a todos, darle mis mejores deseos y ver el reflejo de los jugadores en la frase que supo estar en un cartel: ganar no es importante, sino lo único que importa.”

Desde ahora otra estrella brillará en el firmamento Bianconero: esa de Giampiero Boniperti, quien le dio todo a la Juventus.

Gracias por todo. Descanse en paz, Presidentissimo.

Relacionado