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Un siglo de Juve: ¡felicidades al abuelo Pierino!

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Un siglo de Juve: ¡felicidades al abuelo Pierino!
Un siglo de Juve: ¡felicidades al abuelo Pierino!
Un siglo de Juve: ¡felicidades al abuelo Pierino!

Son aquellos amores que nacen en las situaciones más difíciles los que más duran y son más intensos, prolongándose a lo largo de una vida y no abandonándote nunca. Lo demuestra la historia del abuelo Pierino Vacca, uno de los aficionados bianconeri más longevos, que hoy cumple cien años, y que se enamoró de la Signora en el campo de concentración de Zonderwater durante la Segunda Guerra Mundial.Su historia es la de los prisioneros italianos en Sudáfrica que sobrevivieron a un conflicto mundial gracias al deporte – y a la Juventus en nuestro caso – dentro de una prisión a cielo abierto, "tan alejada que apenas dejó ningún rastro en los libros de historia".En Zonderwater, lugar desolado a unos cincuenta km de Pretoria, Sudáfrica, Pierino Vacca vivió con otros cien mil compatriotas italianos desde 1941 hasta 1947. Todos soldados en plena juventud que, bajo el mando del coronel Henrik Fredrik Prinsloo, hicieron del deporte su razón de existir.Es justamente allí donde empieza el amor entre el joven Pierino, deportado por los ingleses tras su captura en Tobruq, y la Juventus.

141124<em>JUVE</em>NonnoPierino<em>PgInternaNacido en un pequeño pueblo de la provincia de Salerno en 1914 pocos meses después del estallido de la Primera Guerra Mundial (único varón de seis hermanos), Pierino comienza a trabajar cuando aún era imberbe para ayudar a su numerosa familia, y es que "en esos tiempos había poco tiempo para jugar, había que convertirse en adulto muy deprisa, por necesidad."El oficio que aprendió de joven, el de zapatero, le fue también útil en prisión, donde era apreciado tanto por los ingleses como por los italianos porque siempre estaba disponible para cambiar una suela o reparar un agujero en una bota.Pero las botas que le gusta reparar en Zonderwater, a las que más atención les presta, son las de fútbol. En medio de todos aquellos militares también hay auténticos campeones, desde el mediapunta del Torino Giovanni Taglietti al extremo zurdo de la Juventus Araldo Caprili.De hecho en Zonderwater se disputan torneos de fútbol en los cuales participan equipos con los nombres de Juventus, Roma, Torino, Vittoria, Savoia. Un campeonato que se vivía con tal pasión que transformaba en estrellas a los mejores jugadores entre los prisioneros, como narra Carlo Annese en su libro "I diavoli di Zonderwater" (prólogo de Gian Antonio Stella).Según cuenta Pierino, estos futbolistas le hablaban de un equipo de futbol italiano que llamaban Juventus (o, diciéndolo a su manera, "juventute"), y hoy todavía si una persona le dice "Forza Juve", el dice rápidamente continuando la frase..."sempre fino alla fine".Ya de vuelta en casa después de siete años de prisionero, Pierino pudo volver a abrazar de nuevo a su familia e inventarse un futuro junto a Velia, su esposa. Se muda a Laviano, trabaja en el molino del pueblo y cultiva su pequeño huerto, no faltándole nunca en la mesa su "vaso de vino diario". El terremoto de Irpina dañó el molino, pero Pierino no es alguien que se quede de brazos cruzados: se arremangó, ayudó a sus paisanos en la reconstrucción del molino y continuó trabajando en una empresa de construcción hasta su jubilación.

141124<em>JUVE</em>NonnoPierino<em>PgInterna</em>foto2Cada domingo no se pierde ni un instante de la crónica deportiva, y durante los noventa minutos permanece con la oreja pegada a la radio para escuchar y disfrutar de las victorias de su Juventus.En todos estos años la fe bianconera ha sido una de las grandes constantes de su vida y, como aseguran aquellos que están más cerca de él, continúa sosteniendo – quizá exagera – que la Juve "es lo que todavía me mantiene con vida."En el día de tu cien cumpleaños, este es nuestro homenaje para ti, abuelo Pierino. Felicidades de todo el club y el pueblo bianconero, y forza Juve ¡"sempre fino alla fine"!

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